A La Buena Juventud Del P.N.P.
Por Héctor Figueroa Casanova
Me motiva a escribir este breve artículo el hecho de que he sido servidor público durante toda mi vida. Como puertorriqueño, vegabajeño y Trabajador Social mi espíritu de servicio y mi conciencia me reclaman que cumpla con mi deber ministerial de aconsejarlos a ustedes, la buena juventud del P.N.P. en Vega Baja.
Esto, aunque ustedes no me hayan pedido o solicitado consejo alguno. Mis consejos son gratuítos y nacen de lo más profundo del corazón, con sabiduría, responsabilidad y madurez. Los regalo, no los cobro, porque los que cobran son los asesores y los cabilderos y esa no ha sido mi formación ni tampoco mi interés.
Soy nacido y criado el la calle la Pica y parte de mi niñez, adolescencia y adultez joven la pasé brincando y saltando por La Pica, Altos La Pica, Hospital Viejo, La Corchado, Bella Vista, Las Flores, La Quince, Altos de Cuba, El Hoyo, La Placita y en toda la periferia urbana incluyendo La Trocha, El Catoni, El Ojo de Agua, Barrio Chino, Bda. Collazo, Brasilia, Villa Real y el restante casco del pueblo.
Tengo mi propia ideología política y no me debo a nadie en términos políticos porque considero sagrada mi libertad de pensamiento pues me considero libre pensador. Muchos vegabajeños me conocen y pueden testificar de eso. Siempre he sido primero servidor público y luego pensador político. Minerva Figueroa, legisladora municipal y su esposo Juan B. Salgado (Johny) son mis amigos de toda la vida, cosa que llevo a mucho honor.
Miguel Ojeda también ha sido mi amigo por muchísimos años (alrededor de 40 años). Podría seguir mencionando nombres de personas de todas las ideologías que me honro en tener su amistad, pero lo que deseo es darles solamente un consejo. No quisiera pasar por alto el hecho de que Puerto Rico nos ha legado Puertorriqueños que han sabido ser emblemáaticos dentro de su partido como Don Luis Ferre y otros que aún viven y han dado ejemplo de cordura, madurez política y seriedad como lo son Ramán Luis Rivera padre e hijo.
Mi consejo para ustedes, juventud del P.N.P., es que sepan escoger los mejores parámetros y criterios para su labor política partidista sin tener que tratar de asesinar el carácter de sus colegas de otros partidos.
Créanme que el pueblo de Vega Baja es lo suficientemente maduro para rechazar este tipo de proceder y táctica que en nada aporta y ayuda al progreso y bienestar de Vega Baja. Créanme que las acciones se revierten y más cuando son indeseables por la mayoría del pueblo.
Ustedes muy bien saben que se gana por mayoría y tienen que buscar la forma de manera integra, honesta, sin prejuicios ni calumnias. No continúen con una práctica, que como les dije, se les va revertir y mas que hacerle bien a ustedes y su partido, será todo lo contrario. Trabajen por Vega Baja y los Vegabajeños y sientan la satisfacción personal y colectiva de comenzar a rehabilitar una imagen que está altamente deteriorada, débil y frágil.
Por el bien de ustedes y de su partido trabajen y contribuyan, notarán la diferencia.
