Marcos Cruz Molina, foco de la crítica general después de 76 días

GE

Por Thomas Jimmy Rosario Martínez DVPR

Hace cuatro décadas que investigo, documento y analizo la historia política de Vega Baja. En esta etapa que comencé hace siete años en El Diario Vegabajeño, el Diario Vegabajeño de Puerto Rico y con Vega Baja News, Inc., pretendo dejar un legado al paso de mi vida que sea lo más abarcador desde todos los puntos de vista. Hoy día me queda menos tiempo que cuando empecé, por lo que tengo que acelerar el paso.

Sé que estoy en el campo de la inconformidad en general, ya que tengo que lidiar con el fanatismo, con el corazón apasionado de las facciones y con la negación automática de los políticos cuando les digo algo que no les gusta o cuando elogio los buenos pasos de sus políticos contrarios.

Lo único que le pido a mis compueblanos es que no piensen en lo más que les conviene en términos personales, ni lo que más satisfaga a sus intereses partidistas o ideológicos. Vega Baja no es transparente, está visible en los mapas y en la materia física. Nuestro pensamiento -alma y corazón- también está suficientemente definido como para pensar en que el Vega Baja que todos queremos es el que una sola persona o un grupo piensa.  

Mi última aventura analítica es tratar de detectar la verdad de cómo el Alcalde Marcos Cruz Molina está actuando para conjurar los problemas que heredó y su plan para el futuro. Lo primero ya lo hemos reseñado en todos nuestros escritos anteriores sumado a lo que se divulgó en la Vistas de Transición y finalmente en la experiencia que ha tenido el alcalde desde que el 14 de enero de 2013 asumió el poder.

Aquí hay varios factores. Hay penepés en negación, desorganizados  y sin plan para el futuro, populares inconformes por la alegada lentitud y la insatisfacción y unos independentistas casi invisibles, dejando la carga, como ha sido en el pasado en prácticamente dos de sus militantes activos. Hay populares que han sido empresarios oportunistas del pasado que se creen con derecho a repetir, otros empresarios creando una olla de presión para que el alcalde ceda y le otorguen contratos, empleados populares que se creen con derecho a ser promovidos con exclusión de otros y otros oportunistas políticos que ya vieron que el milagro del Partido Popular se dió con la elección de un alcalde de su partido. Sencillamente critican al alcalde para intentar bajarle la estima del pueblo, para ellos posicionarse en su momento.

Cada cual tiene su razón. A veces las justificaciones son válidas, pero en la mayor parte de las veces no. Técnicamente, el alcalde está administrando los gastos, las deudas, ingresos y presupuesto que les dejó la administración penepé. La cantidad de demandas, incumplimientos y poner la casa en órden para poder empezar en cero es imposible. Recuerden  que está probado que se robaron parte del presupuesto e ingresos en la administración penepé y se crearon deudas artificiales, por lo cual salieron convictos de delitos de corrupción el alcalde y su asesor financiero,  tres funcionarios sancionados por la Oficina de Etica Gubernamental y luego el último alcalde se ocupó de dejar comprometido todo lo que pudo, con la intención de hacer difícil la gestión de Marcos Cruz Molina.

Se dice que el Alcalde Cruz Molina no tiene capacidad para administrar porque su preparación es en educación e historia. El último alcalde debió haber dejado listo el edificio de la Biblioteca Municipal porque era ingeniero, pero no dejó ninguna obra relacionada con su profesión. Tampoco el alcalde Luis Meléndez Cano es conocido porque el dispensario municipal estuviera repleto de medicinas, aunque era farmacéutico. Lo cierto es que no se puede conseguir a nadie que sea suficientemente polifacético para que domine todas las áreas de la administración. Para eso están los asesores.

Lo importante del alcalde es que trabaje con rectitud, se asesore bien y no tome decisiones a base de sus prejuicios personales o partidistas. Eso no se logra de la noche a la mañana, requiere concentrar en lo que se hace. El alcalde Edgar Santana, en uno de sus inexplicables prisas y de favoritismo económico, firmó un contrato al mes de haber llegado a la alcaldía para el recogido de la basura que era completamente leonino contra el Municipio y el Gobierno Municipal.

Luego se encontró con la realidad de la imposibilidad de cumplimiento y de que no había reservado sus intereses personales en la cantidad a facturar por lo que no lo sometió a la Legislatura Municipal. Eso ocasionó que se demandara al alcalde por incumplimiento de parte de la compañía.

En un acto de peripecia, en tiempo récord lo sometió y quiso justificarlo, pero hubo que enmendarlo para que no estuviera bajo el control absoluto de la compañía contratante. La alcaldesa interina que era Directora de Personal también cometió errores que le motivaron renunciar, por la prisa para tomar decisiones equivocadas. El alcalde sucesor, Iván Hernández, erró apenas semanas después de haber comenzado en su cargo, al pretender utilizar al personal de confianza como aportadores obligatorios de su campaña política.

Marcos Cruz Molina, sin tener que hacerlo,  me ha contestado todas la preguntas que le he hecho desde su primer día. Nunca me ha pedido que le cubra ninguna actividad ni que le dé propaganda a la obra que está realizando. En mi libertad para escribir, así lo hice en la edición del 19 de septiembre de 2011 de El Diario Vegabajeño:

Marcos Cruz…¿lento? Hay la idea generalizada de que el Presidente del Partido Popular es lento. Todos le reconocen la capacidad, la honradez, el conocimiento y la experiencia, pero extrañan que no sea fogoso. Hemos revisado su desempeño desde que advino a ser Portavoz del Partido Popular de la delegación que componen Dorián Gaetán y él. El Partido Nuevo Progresista inmediatamente lo envió a Morovis a trabajar y lo sacó de Vega Baja para limitar su acción política. Hizo una campaña decente y le ganó a la otra aspirante a la Presidencia del PPD en Vega Baja. Ha hecho señalamientos continuos en la prensa del país y en Vega Baja, ha radicado importantes proyectos legislativos cuyo record histórico supera en profundidad, pertinencia e importancia la de cualquiera de los demás legisladores de mayoría o minoría, ha fiscalizado efectivamente y con fundamentos al gobierno municipal, ha aparecido en cuanto programa radial de la región y de la isla en donde lo han invitado y mantiene un comité local al día, con actividades concurridas y exitosas. Es, a nuestro juicio, el modelo de eficiencia personal que necesita Vega Baja para administrar. Algunos quieren que le digan cosas bonitas y con mucha energía, pero Marcos tiene la palabra inteligente, comedida y responsable. Con otros veremos promesas, frases comecerebros y poca productividad. En Marcos los resultados son evidentes, tiene el control de su vida, predica con el ejemplo y produce resultados. Que siga lento, con su carácter flemático. Si eso no atrae a los vegabajeños, el problema no es de Marcos, es de nosotros.

He tenido diferencias con el Alcalde. Pero no tengo ninguna razón para dudar de que él no es la misma persona que describí en aquel momento. Es más, creo que sin la presión política y su completa entrega y honestidad a una labor responsable, es mejor persona en este momento.

GEEn esta pasada semana, mientras los empleados estaban de vacaciones, Marcos Cruz pasó la mayor parte de su tiempo con su esposa Ginny en la Casa Alcaldía. El pasado Martes en la noche, mientras retrataba la bella luna sobre un lado del Templo de la Iglesia Católica, me percaté que había movimiento en el lobby de la Casa Alcaldía y fui allá donde me encontré a la elegante en ropa no tan elegante Primera Dama con un rolo y pintura en las manos. Allí también estaban, dando ejemplo también otras personas, entre las que se encontraban las Directoras de Finanzas y de Recursos Humanos, también pintando.

GEPregunté por el Alcalde y me dijeron que estaba en el Segundo Pido. Voy subiendo la escalera y por poco piso a otro obrero que estaba casi acostado pintando en cada peldaño de la escalera.Ninguno quería que lo retratara porque no deseaban crédito por lo que estaban haciendo en su tiempo libre, de forma voluntaria y con mucho amor y satisfacción.

 Su único interés era que los compañeros de trabajo de la Casa Alcaldía, los visitantes y demás empleados se sintieran a gusto cuando visitaran el principal edificio del Gobierno Municipal. GE

Ese era Marcos Cruz, inclinado donde los vegabajeños pisamos. Me recordó luego al Papa Francisco lavándole los pies a los confinados. Aquel en Italia y este en Vega Baja, cada cual haciendo su correspondiente ministerio. Ambos seguidores de San Francisco de Asís, buscando ser instrumentos de la paz de Dios.

Eso es, en la práctica y el ejemplo,  lo que he tratado por tantos años de que se interprete como vegabajeñismo.

Creo que los buenos vegabajeños  podemos ser más objetivos en nuestra crítica al Alcalde Marcos Cruz. El tiene dos momentos en los próximos tres meses, donde tiene que informar al pueblo lo que va a hacer a partir de julio, que es cuando comienza el año fiscal bajo su responsabilidad. Uno es el término imaginario de los cien días para terminar su proyecto de gobierno y el segundo, su Informe al someter el Presupuesto 2013-2014 a la Legislatura Municipal.

Esperemos un poco más y unámonos mejor a los intereses de nuestra ciudad en esta etapa del nuevo gobierno municipal y de su administrador Marcos Cruz Molina. El no es perfecto, pero es lo mejor que nos ha pasado en muchos años y tenemos que aprovechar la oportunidad de que lo tenemos.

Vale ser pacientes porque como un buen maestro, él nos demuestra que su lentitud sólo es aparente. Que es que él no toma atrechos para impresionar, sino que al fin  impresiona con los éxitos que obtiene. De verdad, merece nuestra confianza.

GE

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